Para finales de julio, se prevé el desalojo de las personas
que habitan una parte
del núcleo que aún se conserva del antiguo poblado
de Navalquejigo, formado
por edificaciones de los siglos XVIII y XIX, en algunos casos modelo de arquitectura
tradicional de la zona: la casa herrén. A Entorno Escorial y REVENA, nos preocupan
enormemente las consecuencias del posible derribo de estas
edificaciones. La operación afectaría
varias zonas protegidas: el Yacimiento Arqueológico de Navalquejigo; el entorno de la iglesia
medieval, que es Bien de Interés Patrimonial; una parte del Territorio Histórico de la Gran Cerca de Felipe II, un Bien de Interés Cultural declarado hace justo
veinte años. Todo el conjunto
conserva el trazado viario desde el siglo XVIII, configurado, en buena parte, por centenarias vías
pecuarias.
Después de un declive lento
el poblado medieval
de Navalquejigo fue abandonado por completo en 1989, resultando en seguida en actos de vandalismo, el robo de elementos de valor y el deterioro rápido de las construcciones, algo quizás deseado
por sus dueños que verían
en el patrimonio un estorbo
para sus planes urbanísticos. Solo detuvo este proceso la llegada, a principios de los años noventa, de varias personas
no autorizadas que han
habitado las casas antiguas hasta ahora, un hecho que ha mantenido
en pie los edificios.
Desde hace siete
años, Entorno Escorial,
REVENA y las demás asociaciones de la Plataforma Salvemos
Navalquejigo, hemos solicitado a las administraciones públicas la protección de este poblado
medieval, único en la Comunidad de Madrid. Gracias a esta campaña,
actualmente se están finalizando las obras de consolidación de las ruinas
de la iglesia fortificada, la Exaltación de la Santa Cruz.
También desde
2020, la plataforma ha solicitado la inclusión de las casas
herrén y más elementos históricos, como el Corral
del Concejo (S. XVII), en el Catálogo Municipal de Bienes y Espacios a Proteger de El Escorial,
sin que hayamos recibido respuesta y que sigue sin aprobarse. Otra cuestión se relaciona con la
propiedad del suelo y las lindes dentro
del poblado. En 2021 un informe
archivístico del Ayuntamiento de El Escorial, identificó en Navalquejigo parcelas de propiedad pública
que están supuestamente en manos de propietarios
particulares, concretamente los que compraron
el suelo el año pasado de Edisan, una empresa
inmobiliaria en quiebra.
En poco tiempo se completará la consolidación de las ruinas de la Iglesia
de la Exaltación de la Santa Cruz. Esta actuación ha sido posible gracias a un
estudio arqueológico, un proyecto de intervención y, finalmente, la ejecución
de las obras. Todo ello ha sido sufragado por el Ayuntamiento en ejecución
sustitutoria del supuesto propietario, que es quien tendría el deber de
conservación. Ante este ejemplo tan negativo, nos preguntamos cuál será el
destino del resto del poblado. ¿Está el Ayuntamiento dispuesto a asumir la
vigilancia necesaria para evitar actos vandálicos, por ejemplo, contra la
Picota del siglo XVIII? ¿Se repetirá el caso de la Iglesia? ¿Será el
Ayuntamiento quien acometa con fondos propios la consolidación del resto de los
elementos patrimoniales del poblado? O, peor aún, ¿la delimitación pendiente de
los bienes de dominio público y el expediente de investigación inconcluso sobre
los bienes públicos de Navalquejigo dejarán el camino expedito para su
apropiación indebida?
Solicitamos que la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de El Escorial
acometan, como medida previa, la protección efectiva del Poblado de
Navalquejigo mediante las investigaciones, los estudios arqueológicos y los
instrumentos legales de protección patrimonial necesarios. En este momento
tememos que, si se produce el desalojo, se repita una rápida desaparición del
patrimonio, como ocurrió a principios de los años noventa, o que entren
directamente las máquinas y derriben todo. De no ser así, en breve podremos contemplar el expolio de los restos
arqueológicos del poblado y las ruinas recién consolidadas de la Iglesia
rodeadas de flamantes chalés adosados: una victoria para la especulación, pero
una catástrofe para el patrimonio histórico de El Escorial.