En breve colgaremos el enlace a la grabación de la charla.
El sábado 13 de junio los biólogos Beatriz Virumbrales y Manuel Pacheco presentaron en la Casa de Cultura de San Lorenzo el informe de los humedales escurialenses: un documento de casi 500 páginas que demuestra la extensión completa del conjunto y su biodiversidad. El informe está dedicado a Juan Luis Reguilón, autor del pionero El Libro Verde de El Escorial, punto de partida del grupo de trabajo para la protección del piedemonte que surgió de la Plataforma Salvemos Monesterio en 2024.
Tras explicar la gran diversidad de flora y fauna del piedemonte escurialense, Beatriz Virumbrales nos informó sobre los humedales. Hay 145 lagunas o charcas temporales: 95 en El Escorial (con una superficie de 55ha); 50 en San Lorenzo (15 ha). Hay 1.800 hectáreas en los 63 sistemas húmedos: zonas de encharcamientos y prados inundables que son valiosísimos para la flora y fauna. Beatriz explicó la metodología para llevar a cabo el estudio y la organización del informe; cada punto de agua está clasificado por cuenca y término municipal, datos que se pueden consultar en el geoportal de la página web del informe. Cada laguna o charca temporal tiene una ficha con datos sobre la superficie, si es temporal o permanente, la referencia catastral, la tipología de humedal, servicios ecosistémicos, hábitats de interés comunitario y protección ambiental.
La intervención de Manuel Pacheco se centró en la desprotección de los humedales y el piedemonte. El Plan de Recursos Naturales del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama (2009) clasifica el piedemonte escurialense como “Zona Cerca Histórica” pero no desarrolla el correspondiente régimen de protección específico, al que está obligado por Ley. El PORN delega la protección ambiental al BIC del Territorio Histórico de la Gran Cerca de Felipe II (2006). Sin embargo, en el decreto del BIC, los valores naturales son secundarios a los del paisaje y el patrimonio histórico y llevamos 20 años sin un Plan Especial de Protección, algo esencial para una conservación efectiva del patrimonio histórico, pero no del natural.
Otro problema es la Zona de Especial Conservación (ZEC) del río Guadarrama, que en la comarca escurialense se limita a un estrecho corredor al lado del cauce y que representa tan solo un 0,02% de la cobertura de la ZEC. En realidad, la única protección es la figura de Montes Preservados, pero solo protege las masas arbóreas y ello sin limitaciones establecidas, tan solo dependiendo de la valoración del informe vinculante obligatorio que tiene que emitir la Administración. Como resultado, quedan desprotegidos los prados, sistemas húmedos, lagunas y charcas temporales y los 76 km2 que forman la zona más densa de los humedales escurialenses están en grave riesgo. Los especuladores saben que existe este vacío como vimos en 2025 con Agrohub, un plan para construir un enorme complejo urbanístico en la histórica finca de Monesterio.
Después de las intervenciones hubo preguntas desde el público, especialmente sobre los próximos pasos a seguir. El informe formará la base de nuestra campaña para conseguir una protección adecuada del piedemonte escurialense. También trabajaremos para que se reconozca la singularidad de nuestros ecosistemas húmedos que forman el conjunto de humedales quizás más importante en la Comunidad de Madrid.
































