
Grabación de la charla
El viernes 20 de febrero hubo un lleno total en el Salón de la Casa de Cultura de San Lorenzo para la charla de Manuel Maqueda y Raquel Santiago, "Las ocho verdades incómodas sobre los plásticos".
Comenzó el acto con el trailer del impactante documental ALBATROSS, realizado en Midway
Island, situada a 3000 km de los continentes más cercanos, sin humanos,
sólo pájaros y, sin embargo, con una presencia de plástico sobrecogedora. Después de esta toma de conciencia, un acto de mirarse en el
espejo, como señala Manuel Maqueda, se suceden otras imágenes de
contaminaciones masivas de playas, ciudades, vertederos y nos adentramos en lo
que quizás no queremos oír, pero es necesario que conozcamos.
Las ocho verdades incómodas
sobre los plásticos
1. El plástico es un
material que la Tierra no puede digerir: ni la tierra ni los seres vivos que la
habitamos.
2. El plástico no solo no
se deshace, sino que además se desmenuza convirtiéndose en nano y
microplásticos que contaminan el agua, el aire, los alimentos. Sin embargo,
dato curioso, a día de hoy los micro plásticos no se consideran un
contaminante.
3. El plástico envenena a las
personas: empieza a haber estudios de su posible influencia en enfermedades
neurológicas y degenerativas como el Alzheimer, la transmisión de la madre al
hijo en el embarazo o su posible influencia en algunos tipos de cánceres, como
nos recuerda Raquel Santiago.
4. El crecimiento del plástico
es exponencial: se produce una media 450 millones de toneladas de plástico cada
año de los cuales el 40% son utilizadas en productos no reutilizables y el 30%
de los mismos terminan contaminando el medio ambiente. Por desgracia, además,
la disminución de uso de combustibles fósiles hace que se derive ese petróleo a
una mayor producción de productos plásticos.
5. El reciclaje no funciona: de
los envases de plástico reciclados solo un 14% se recupera y el 86% acaba en
vertederos, incineradoras o como contaminación ambiental. En muchos casos, el
reciclaje retrasa la llegada del plástico al vertedero, pero no la evita.
Ejemplo de ello son las prendas de ropa realizadas con plástico reciclado.
6. Los bioplásticos no son la
solución: además de los aditivos perniciosos que contienen, su etiqueta de
“compostables” es engañosa. Requieren de compostadoras industriales no
disponibles en la mayoría de los lugares y que consumen un montón de energía.
7. El problema es de diseño, no
de gestión: necesitamos cambiar el sistema consistente en utilizar un producto
que no se destruye para producir objetos de usar y tirar.
8. Tu y yo somos la
solución: y aquí damos paso a la esperanza después de unos cuantos minutos
sumidos en la desesperación. Pero como siempre, la solución, pasa por nosotros
mismos, la toma de conciencia del problema y la responsabilidad individual a la
hora de atacarlo.
Un plan para eliminar los plásticos de nuestras
vidas:
Manuel y Raquel nos proponen un
plan que ellos han llevado a cabo en los últimos años, lo últimos tres, en el
municipio de San Lorenzo del Escorial:
1. Eliminar plásticos
de un solo uso y los que estén en contacto con la comida: tira todas las
bolsas y recipientes de plásticos y exige en supermercados que te los sirvan en
tus propios recipientes. El RD 1055/2022 de 27 de diciembre, de envases y
residuos de envases ampara ese derecho.
2. Que no te cuelen los
bioplásticos: como en el cuento de Blancanieves, a más bonito es el envase,
por mucho que diga que es biodegradable o compostable, más peligroso es.
3. Piensa en grande,
pero va paso a paso: paciencia y perseverancia. Las hormigas no pueden
meter una sandía entera en el hormiguero, pero si pueden trocearla y
conseguirlo. Sed como las hormigas.
4. Evaluar tu impacto
de manera periódica para saber qué te falta hacer.
5. Comparte y celebra:
únete a grupos, asociaciones, comparte tus conocimientos y celebra tus éxitos.
Esta en una lucha individual, pero para la colectividad.