En los últimos días han aparecido andamios en la Iglesia de La Exaltación de la Santa Cruz en preparación para unas obras, encargadas a la empresa Valuarte, que resolverán las patologías estructurales que amenazan su propia existencia. Desde hace varios años, Entorno Escorial y la Plataforma Salvemos Navalquejigo hemos mandado escritos y requerimientos al Ayuntamiento y La Comunidad de Madrid y organizado actividades reivindicativas para justamente exigir estas obras. Estamos felices que nuestra larga campaña ha producido la actuación que salvará esta joya de la arquitectura medieval, de la misma manera que la presión ciudadana salvó el Palacio de Monesterio en 2017. Ahora quedan las incógnitas sobre el futuro uso del edificio y su posible restauración, además de la conservación del conjunto histórico de la singular aldea medieval.
El proyecto de consolidación contiene una serie de actuaciones urgentes. Se completarán los muros hasta alcanzar una altura homogénea por zonas, y se repararán las juntas de la mampostería de piedra mediante inyecciones de lechada de cal hidráulica natural. Se añadirá un tercer contrafuerte en la fachada norte entre los dos existentes. El alero de piedra que forma la cornisa y que cubre solo la mitad exterior de los muros, será reparado y se completarán las piezas que se han perdido. La mitad interior de la coronación de todos los muros se coronará con un zuncho de hormigón armado, con la intención de proteger el muro de la entrada de lluvia y crear un sistema de atado rígido de los muros de piedra. Se van a realizar varias obras para asegurar la consolidación de la espadaña. Conviene apear y rehacer los arcos y dinteles existentes, y se repondrán una puerta de cierre de la iglesia y otra puerta de acceso al matacán. Además de evacuar agua del matacán, habrá que llevar a cabo una impermeabilización general e instalar un buen drenaje con fosa perimetral.
En su proyecto de consolidación los arquitectos resaltan que estas obras solo son soluciones estructurales básicas y que, a medio plazo, habrá que buscar una función social para el edificio que ponga en valor su potencial como patrimonio histórico. Sugieren la rehabilitación del edificio como una infraestructura pública para actos culturales, un espacio de socialización o un lugar para la memoria histórico del antiguo despoblado. Esperamos que tras las obras el Ayuntamiento de El Escorial no abandone otra vez la iglesia de Navalquejigo y acepte este reto para crear un importante espacio público y colectivo en el segundo núcleo urbano del municipio, que actualmente adolece de las múltiples instalaciones culturales del lejano y mal comunicado centro de El Escorial.

























