LA GESTIÓN FORESTAL Y DEL TERRITORIO: LA ÚNICA SOLUCIÓN DEFINITIVA A LA AMENAZA DE LOS INCENDIOS FORESTALES

   

En las semanas posteriores al terrible incendio – que arrasó miles de hectáreas, destrozó cientos de casas y el 24 de julio llegó a solo dos kilómetros de la comarca escurialense– las citas de tres de los ingenieros de montes más eminentes del siglo XX son más pertinentes que nunca:

 

Luis Ceballos y Joaquín Ximénez Embún Plan General de Repoblación Forestal de España (1939):

« Los forestales reconocemos que los pinos deben ser un elemento constante de trabajo ... (como) primeros pobladores ... Si después de subido el escalón (de matorral a pinar), nos obstinamos en permanecer en él, podremos hacerlo, pero estamos expuestos a tener que utilizarle precipitadamente para el descenso: el fuego se encargará de ello.

 

Ezequiel González Vázquez El cultivo de árboles (1950):

 

«Una experiencia de más de dos siglos nos ha enseñado que las masas puras de resinosas están muy expuestas al peligro de los incendios a los daños de las plagas de insectos, a las enfermedades criptogámicas y a acabar empobreciendo los suelos»

 

 

Por desgracia el excelente Plan General se desvió de sus objetivos por la demanda de madera y leña durante la autarquía, algo que resultó en reforestaciones de grandes masas uniformes de pinos sin la progresión prevista en el Plan hacia “especies nobles” como las encinas y melojos (ver dibujo). Por desgracia, el tiempo ha dado la razón a Ceballos, Ximénez y González y, décadas más tarde, la situación ha empeorado mucho por el cambio climático. Alarga las sequías estivales y la duración de la temporada de incendios; este año comenzó a finales de mayo y quién sabe cuándo termine. Trae episodios de precipitación extrema durante el resto del año que aumentan el combustible seco. Crea incendios de alta intensidad de sexta generación que alteran la estabilidad atmosférica y generan tormentas de fuego e incendios imposibles de apagar.

 

En este contexto de crisis ecológica y territorial, los trabajos de prevención de incendios y las acciones de extinción de muchas personas valientes solo servirán de parches si no hay cambios estructurales. Sí es importante aumentar las inversiones en prevención y extinción. Sí es urgente invertir en planes de autoprotección de municipios, urbanizaciones y viviendas aisladas. Sí es imprescindible aumentar las medidas disciplinarias para los incendiarios porque el ser humano causa el 95% de los fuegos en España.

 

Sin embargo, lo más importante es tener una perspectiva a medio y largo plazo:

 

1. Avanzar hacia un paisaje en mosaico resiliente al fuego – una mezcla de bosques, pastos, dehesas, campos de cultivos y monte bajo – porque así se reducirá la gran continuidad vegetal actual. Puede jugar un papel clave en estos cambios territoriales la ganadería extensiva; no es casualidad que se paró el reciente incendio en las dehesas de Fresnedillas, por la resistencia al fuego de los fresnos y por la reducción de vegetación producida por el ganado.

 

2. Una gestión forestal que, en vez de mantener las enormes extensiones de monocultivo de pinar (polvorines), crea bosques mixtos de pinos y especies frondosas como melojos, encinas y fresnos que son más resistentes al fuego. Lo hemos visto en varios conatos de fuego en La Herreria donde se ha quemado el sotobosque, pero no los árboles.

 

3. Un modelo urbanístico no más extenso todavía. Madrid ya tiene una ocupación altísima del monte con urbanizaciones, polígonos, instalaciones y viviendas aisladas que ha creado un enorme interfaz urbano/monte, algo peligrosísimo para los incendios. Por desgracia, la inminente ley LIDER de la Comunidad de Madrid, que facilita urbanizar en todo el suelo rural no protegido, empeorará la situación mucho, mucho más.

 

Estos objetivos requieren una visión de futuro y un planeamiento territorial que adolece por completo la Comunidad de Madrid. También necesitan una inversión importante a largo plazo en la gestión forestal y en las zonas rurales, especialmente en ganadería extensiva. Costará mucho dinero, pero como dijo Álvaro Enríquez de Salamanca, coautor del Plan de Ordenación del monte Abantos, «si no se tomen medidas, desaparecerán los pinares (en España) que serán reemplazados por matorral.» *

 

Enlaces de Entorno Escorial sobre la gestión forestal en Abantos:

 

EN LA ASAMBLEA DE MADRID PEDIMOS INVERSIÓN EN GESTIÓN FORESTAL PARA FRENAR EL DETERIORO DEL MONTE ABANTOS

LA COMUNIDAD DEBE FINANCIAR LOS PLANES DE LA DG DE BIODIVERSIDAD PARA LA GESTIÓN FORESTAL EN ABANTOS

* UN ESTUDIO REVELA LA PÉSIMA RECUPERACIÓN DEL MONTE ABANTOS DEL INCENDIO DE 1999 Y SU FUTURO INCIERTO

UN EXCELENTE PROYECTO DE ORDENACIÓN PARA EL MONTE ABANTOS

SUGERENCIAS AL PLAN DE ORDENACIÓN VIGENTE DEL MUP. 46

 

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