El viernes 25 de septiembre (18.30 Casa de la Juventud de San Lorenzo, C/ Presilla, 11) tres integrantes de la Plataforma Madrid Contra La LIDER hablarán sobre esta ley cuya aprobación en la Asamblea de Madrid se ve inminente. Alberto Tellería (Madrid, Ciudadanía y Patrimonio) comentará las líneas generales de la nueva ley y Michael Harris y Susana Moreno (Entorno Escorial) darán un repaso a sus impactos en nuestra comarca.
El Proyecto de Ley de Impulso y Desarrollo Equilibrado de la Región, conocida como Ley LIDER, propone cambiar por completo las reglas de juego de la regulación territorial y urbanística de la Comunidad de Madrid. Borrará el sistema actual más garantista y participativo de planes generales y parciales, normas subsidiarias y proyectos de urbanización. El nuevo sistema urbanístico será sobre todo “flexible y ágil”. Esta rapidez primará los intereses de los grandes propietarios y promotores (entidades privadas colaboradoras) que también tendrán la capacidad para desarrollar sus propios Planes Ejecutivos o presentar Proyectos de Alcance Regional que estarán por encima de la planificación municipal (los llamados Planes Estratégicos Municipales). Por supuesto, este vuelco neoliberal debilitará mucho las garantías legales y los derechos de participación de la ciudadanía.
La LIDER será especialmente nefasta para la comarca escurialense porque declara todo Suelo Rural no Protegido como “residual” y urbanizable. En el piedemonte escurialense existe un vacío de protección por la falta de regímenes específicos del Parque Nacional (PORN) y del Territorio Histórico (BIC). Como resultado, mucho suelo de gran valor ambiental y paisajístico (dehesas, humedales y pastos) podrán clasificarse en la LIDER como residual y urbanizable. Especialmente vulnerables son las zonas golosas para los especuladores como Monesterio, colindante a Collado Villalba y donde hace un año los promotores de Agrohub pretendieron construir un enorme complejo bajo el disfraz de una universidad privada. Otra amenaza viene de la ampliación de los usos excepcionales (como infraestructuras) que se facilitarán incluso en suelos rurales protegidos.
La Ley LIDER aprovecha la crisis de la vivienda como excusa para abrir una gran barra libre para urbanizar aún más en el ya castigado suelo rural madrileño, aumentando así el riesgo de los grandes incendios y a la vez destrozando hábitats y paisajes que no tienen precio y, que en nuestra comarca, forman parte de un entorno natural e histórico que ha sido declarado Patrimonio Mundial.
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