PEDIMOS LA REVISIÓN DEL CATÁLOGO DE BIENES PROTEGIDOS DE SAN LORENZO DE EL ESCORIAL

La ficha sobre la Gran Cerca.
El 23 de febrero en la reunión con la alcaldesa de San Lorenzo, Blanca Juárez, Entorno Escorial presentará un informe sobre el actual catálogo de bienes protegidos (NNSS 1999) y pedirá una revisión completa del inventario. En nuestra opinión, hace falta incluir elementos relacionados con el patrimonio arqueológico y paisajístico como aconseja la actual ley de Patrimonio de la Comunidad de Madrid (3/2013). La información sobre elementos protegidos es insuficiente, las fotos son malas y hay errores (ej. referencias al Paseo José Antonio y la Plaza Carrero Blanco). Faltan elementos relacionados con la repoblación forestal de Abantos como el parque forestal Miguel de Campo, fuentes, puentes y viveros. No hay mención de dos pozos de nieve históricos ni del Cuartel de la Solana, edificio que data del siglo XVII y que fue la granja de la Real Cabaña Modelo a mediados del XIX. La Gran Cerca (ver ficha en la foto) también necesita mucha más documentación, igual que el Canal de El Escorial. La información sobre los antiguos conjuntos medievales de El Campillo y Monesterio es insuficiente y hace falta un estudio nuevo de los elementos y niveles de protección de los inmuebles urbanos. Un catálogo de bienes protegidos es una herramienta básica para la conservación del patrimonio de un municipio que ha sufrido muchas agresiones en lás tres últimas décadas. Una revisión no solo aumentaría la protección real sino también, mediante la participación ciudadana, podría concienciar a los vecinos de la gran riqueza patrimonial de San Lorenzo y dinamizar el turismo de calidad. 

Informe (borrador):

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Informe sobre el catálogo de bienes protegidos de San Lorenzo (NNSS 1999)

Durante varios años el catálogo de San Lorenzo ha sido un referente en la Comunidad de Madrid con 376 elementos en total y con diferentes grados de protección desde integral a ambiental. Sin embargo Entorno Escorial pide una revisión y ampliación del catálogo por las siguientes razones:

-En la última ley de Patrimonio de la Comunidad de Madrid (3/2013), que entró en vigor de forma obligatoria para los Ayuntamientos madrileños en junio del 2014, se define el patrimonio histórico como ‘los bienes materiales e inmateriales en su territorio a los que se les reconozcan un interés histórico, artístico, arquitectónico, arqueológico, paleontólogo, paisajístico, etnográfico o industrial.’ El actual catálogo de bienes protegidos de San Lorenzo no menciona el patrimonio arqueológico como los restos romanos en el Cerro de Oro en la zona de Monesterio al noreste del término municipal. Más llamativo todavía es que el catálogo no incluya nada sobre el patrimonio paisajístico de San Lorenzo, de gran importancia cultural e histórica por la belleza del ‘circo’ de montañas escurialense que eligió Felipe II, el paisaje humanizado creado por este mismo monarca (con jardines, huertas, estanques, dehesas y bosques) y por la larga lista de pintores que han plasmado el paisaje escurialense, encabezada por Rubens. Ya con el nuevo Teatro Auditorio de San Lorenzo y con la construcción masiva de pisos y chalets en las laderas del Monte Abantos se han perdido para siempre varios recursos paisajísticos de gran valor.  Aquí vale la pena recordar el Convenio Europeo de Paisaje, ratificado por España en 2008.
 
-La información en el catálogo es claramente insuficiente. En las fichas solamente hay información escueta sobre las características materiales (superficie, uso, estado), régimen de suelo (urbanizable, rústico etc.) y grado de protección. Falta una relación más completa sobre los elementos protegidos como la edad de la edificación, una descripción general de los elementos singulares y las razones para incluirlo en el catálogo. Todos estos datos están incluidos en el catálogo del PERI de Abantos/Romeral-Sur en el BOCM nº 299 15/12/2012.
Además, las fotos del catálogo son muy malas y es difícil distinguir los edificios enumerados, mucho menos identificar los elementos arquitectónicos importantes. También habría que revisar la información sobre algunos elementos protegidos. Por ejemplo, el arca en la Calle Cebadillas está en el número 5 no en el número 6 y la información sobre el Puente Avispero no menciona que hay dos acueductos sobre los arroyos Caracol y Castaños y no uno. Finalmente, hace falta actualizar los nombres de algunas calles y plazas (ej. Paseo José Antonio en la Lonja, Plaza Carrero Blanco enfrente de la Casa de la Compaña).

-Faltan varios elementos relacionados con la histórica repoblación forestal del Monte Abantos (del Monte del Romeral y Monte la Jurisdicción, MUP 46) a finales del siglo XIX y principios del siglo XX): el parque forestal Miguel de Campo; las fuentes de la Salud, de la Teja, de la Bola; la fuente y la casa del guarda de Los Llanillos; las terrazas de los antiguos viveros de Los Llanillos y el Trampal (Horizontal); los puentes y muros de contención del Camino Blanco y de otros caminos y pistas. También hay otros elementos más recientes aunque importantes como las fuentes del Cerbunal, las Conchas, la Penosilla, del Trampal y de Los Llanillos. La repoblación de Abantos no solo fue importante para San Lorenzo como municipio. Fue un proceso clave para toda la historia forestal de España, por la implantación de la Escuela de Ingenieros de Monte en San Lorenzo. Se experimentó con técnicas y especies nuevas y el Monte de la Jurisdicción fue el modelo para la reforestación en todo el estado.     

-No hay mención ninguna en el catálogo de las ruinas del Cuartel de la Solana. La primera mención de la existencia de un edificio aquí (en ‘la solana de Cuelgamuros’) es de 1717 pero las actuales ruinas de este conjunto son de la granja de la Real Cabaña Modelo promovido por Graels a mediados del siglo XIX. El Cuartel de la Solana no solamente tiene importancia arquitectónica sino histórica.

-Hay mención del pozo de nieve en la Huerta de los Frailes y los tres pozos en Cuelgamuros. Sin embargo no están incluidos dos construcciones de importancia histórica: el ‘nevazo de la Pulga’ de Felipe II en el puerto de Malagón (lindando con Sta María de la Alameda) y el pozo de nieve en La Pizarra de la época de Enrique IV de Castilla (luego utilizado como polvorín durante la guerra civil). Por cierto, haría falta un estudio sobre la existencia de restos de la guerra en el término municipal de San Lorenzo aunque la mayoría de las fortificaciones de la zona están en otros municipios como Santa María, Peguerinos, Zarzalejo y Robledo.

-En el catálogo solamente hay mención de ‘la Gran Cerca’ y las puertas sin detallar los tramos del muro, su nivel de conservación ni los elementos importantes como los saltaderos y los albañares. Para ello serviría el excelente informe de los agentes forestales de 2008 y los trabajos de los historiadores Gregorio Sánchez-Meco y Vicente Rosado. Después de un estudio, sería interesante incluir los tramos existentes de las cercas interiores de las fincas reales de La Herrería, El Campillo y Monesterio (del siglo XVI.) También hace falta realizar un estudio de los otros muros de piedra seca en el municipio por su importancia paisajística.

-No hay información detallada sobre los viajes de agua del Canal de El Escorial. Hacen falta más datos sobre los tramos existentes y sus niveles de conservación. También habrá que incluir la arqueta de la Merinera en el catálogo.

-Hay poca información sobre los dos conjuntos, en su origen medieval, de El Campillo y Monesterio. Solo se mencionan la fuente y las caballerizas de El Campillo y no hay nada sobre la casa-torre medieval (la iglesia está en el término municipal de El Escorial) u otros elementos como el antiguo molino y la columna del príncipe de Gales. En la versión del catálogo en la web del Ayto. faltan las hojas sobre el ‘Monesterio de la Puerta de Hierro’ y ‘el puente y ediculo (sic) de Gómez Mora.’

-Sería aconsejable incluir el catálogo de bienes protegidos del PERI Abantos-Romeral Sur en el catálogo general. Aunque hay muchos inmuebles del casco antiguo y las colonias históricas en el inventario actual hace falta una revisión exhaustiva de los elementos protegidos y el grado de protección de varios elementos. Por ejemplo, la Casa de Jacometrezzo, quizás el edificio residencial más antiguo de San Lorenzo solo tiene un nivel de protección ambiental con grado 3º, muy poco para una casa con tanta importancia histórica.

Conclusión:
Un catálogo de bienes protegidos es una herramienta básica para la conservación del patrimonio histórico, artístico, arquitectónico, arqueológico, paisajístico y natural de un municipio y debe estar actualizado y redactado según las normas vigentes. La gran relevancia del patrimonio de San Lorenzo de El Escorial y las constantes agresiones que ha sufrido en los últimos años hace que la revisión del catálogo sea algo primordial. San Lorenzo tiene la suerte de contar con grandes historiadores y arquitectos que podrían colaborar en la redacción de un nuevo catálogo y también se podría abrir el proceso de revisión a la ciudadanía.