LA PANDEMIA COMO APERITIVO DE LA GRAN CRISIS AMBIENTAL

En los últimos meses han circulado muchos bulos sobre el origen del COVID-19 pero ha habido poco debate sobre como la pandemia forma una pequeña parte de una mayor crisis ambiental. Es evidente que queda mucho por investigar en la relación entre el estado de nuestro planeta y las nuevas plagas. Sin embargo, sí parece existir una estrecha relación entre la creciente presión humana sobre la Tierra y el aumento de los virus.

El rápido descenso de la biodiversidad reduce nuestra protección natural de las enfermedades contagiosas. La destrucción de los hábitats forestales en zonas tropicales conlleva que muchos patógenos, que antes estaban confinados en lugares inaccesibles, puedan ser transmitidos a la especie humana. Surgen nuevas enfermedades zoonóticas por el aumento de interacción entre especies como los murciélagos y las personas. Otra vía de transmisión son las granjas de ganadería intensiva donde se hacinan animales genéticamente similares y vulnerables a las infecciones. Por último, además de matar a miles de personas al año, la mala calidad de aire en las ciudades incrementa la susceptibilidad de las personas a enfermedades como el COVID.

Los países europeos han puesto en marcha insólitas medidas para controlar el COVID. Gracias a la UE, van a llevar a cabo cuantiosas inversiones para fomentar la recuperación económica, inversiones superiores a las destinadas a evitar la crisis climática. El confinamiento hizo desaparecer las grandes movilizaciones climáticas de 2019. Esperamos que, controlado el virus, podamos volver a la calle para exigir que las administraciones gasten el dinero público en realizar un cambio de modelo - en vez de apoyar las industrias contaminantes como las aerolíneas y los fabricantes de coches de gasóleo. 

Se ha acabado el tiempo de los parches, los objetivos lejanos y las medidas suaves. Esto va en serio.  

1: La Vanguardia 08/09/20: La degradación ambiental catapulta las pandemias
2 ABC 04/05/20: Así afecta la contaminación a la pandemia de COVID-19
3:MAPFRE 05/06/20: Coronavirus y medio ambiente, una relación más estrecha de lo que pensamos
4: GNDiario 11/12/20: Greenpeace denuncia las medidas insuficientes por parte de la UE para frenar el cambio climático
5: Público O1/10/20:  Ayuso aprueba una ley que favorece la "especulación urbanística"
6: Amnistía Internacional  24/09/20: La respuesta a la pandemia no debe olvidar la acción sobre la crisis climática
7: La Vanguardia 12/12/20: ¿Evitará el acuerdo de París la catástrofe climática?

* Esta entrada es un artículo de opinión de vari@s integrantes de Entorno Escorial.  

1 comentario:

Jose dijo...

Yo diría “los fabricantes de coches” o la industria automovilística. Sin duda los cualquier tipo de vehículo a motor (gasóleo, gasolina o eléctrico) también contamina. O es que todos esos coches de gasolina de 200 o más cv no contaminan. O es que las baterías de los coches eléctricos no se recargan con energía que saber cómo se ha producido y no digamos cuando esas baterías dejen de ser útiles, no son un elemento supercontaminante también?