ARTÍCULO DE PALMIRA POZUELO SOBRE LOS AROMAS CÍTRICOS

Foto: http://www.espaciohumano.com
Ha salido un artículo muy interesante de Palmira Pozuelo sobre los aromas cítricos en la revista Espacio Humano. Paloma describe las calidades de estas frutas y propone una serie de recetas y usos medicinales.

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Los frutos cítricos provienen de la China y fueron los árabes los que los introdujeron en nuestro país, donde se aclimataron perfectamente, especialmente en el Sur y en Levante.
La forma e imagen de estos frutos nos sugieren luminosidad; sus colores amarillos anaranjados y su forma esférica nos hablan de ello. Si los abrimos y partimos por la mitad su forma es de una rueda circular que irradia desde un centro. Crecen en lugares de alta luminosidad. Necesitan mucha exposición al sol y no se dan en lugares fríos y oscuros; por ello contienen sustancias antioxidantes que nos protegen de la foto-oxidación, especialmente gracias a la vitamina C y los citroflavonoides. La naturaleza nos los ofrece en otoño, ayudándonos a protegernos de los procesos infecciosos que proliferan en invierno cuando no hay suficiente luz ultravioleta del sol para destruir a los gérmenes.
Los asociamos siempre a su riqueza en vitamina C, una de las vitaminas antioxidantes e inmunoestimulante que participa en infinidad de procesos y reacciones orgánicas, entre ellas ayudar a las enzimas hepáticas a limpiar toxinas. También interviene en la formación de un buen colágeno presente en el tejido conectivo que forma estructuras óseas, vasos, capilares, encías y piel. Su contenido en flavonoides, pigmentos presentes en frutas y vegetales, potencia esta acción antioxidante de la vitamina C y hace que permanezca más tiempo activa en el organismo. Además de la vitamina C o ácido ascórbico, también contiene ácido cítrico que ejerce en el organismo una acción limpiadora, desinfectante y alcalinizante, ya que en nuestro interior se convierte en ión carbonato que favorece la alcalinización interna.
Sin embargo no a todas las personas les caen bien los cítricos; su fibra es insoluble lo que facilita la evacuación y puede no ir bien a quien padezca inflamación intestinal y tendencia a las diarreas. Es aconsejable, siempre en cualquier caso, consumirlas solas y aisladas de las comidas y no mezclarlas con frutas dulces; además mejor si se toman zumos cítricos, tomarlos con pajita ya que pueden atacar al esmalte dental.

Pero además del contenido del zumo de sus gajos, son muy interesantes las propiedades de la corteza, veamos algunas de ellas:
- Su corteza es rica en aceite esencial, de la cual se extraen, por procesos de presión y sin calentamiento, diversos aceites esenciales: naranja, mandarina, pomelo, naranja, bergamota.
- Estas esencias son ricas en determinados componentes como el limoneno, que posee interesantes cualidades, entre ellas, es un gran antiséptico e inmunoestimulante. Además potencia a las enzimas hepáticas en su función detoxificadora regulando las dos fases I y II en las que se lleva a cabo este proceso (es importante que estén sincronizadas), contribuyendo así a limpiar el organismo de toxinas y por tanto a prevenir el cáncer, una de cuyas causas es el acúmulo de toxemia interna. Ejerce además un efecto lipolítico aplicado externamente sobre la piel y activador de la circulación.

La utilización pues de estos aceites esenciales puede ser vía interna y externa. Buscaremos siempre los de mejor calidad. Al inhalarlos nos transmitirá sensación de alegría, vitalidad, limpieza y luminosidad, por lo que son muy adecuados para personas tristes, deprimidas, tímidas. Sobre todo para los niños es muy adecuado que este aroma esté presente en sus habitaciones.
Así pues es muy interesante que aprovechemos los benéficos efectos de los componentes de su corteza. Además de aceite esencial, que podremos ver en las glandulitas que sobresalen en la piel, en la parte interna contienen flavonoides antioxidantes y vasoprotectores llamados también vitamina P, en relación a la permeabilidad capilar que evitan.

Buscaremos naranjas siempre de cultivo ecológico tanto para su consumo como fruto como para el secado de su piel, ya que si son de cultivo convencional, además de estar tratadas con pesticidas en muchos casos pintan con ceras tóxicas su piel. La cera se produce en los frutos en su tiempo de maduración, pero los frutos de la agricultura convencional se cosechan antes de su maduración, por lo que para dar un aspecto similar al fruto maduro lo pintan con ceras.

Recetas con cítricos:
• Piel de los cítricos seca: Separamos las pieles o cortezas de naranjas, mandarinas o limones ecológicos, y las extenderemos en un lugar oscuro sobre papel de estraza, si es posible cerca de una fuente de calor, como los cubre radiadores o sobre la encimera de la estufa de leña. Cuando veamos que están crujientes ya están listas.
Esta piel la guardaremos en un bote o frasco bien tapado y la podemos utilizar para añadir a nuestras infusiones a las que enriquecerá, ya que aportan un agradable sabor color y aroma; favorecen la función digestiva y hepática y nos aportan las cualidades arriba mencionadas del limoneno y los citroflavonoides.
Además también la podemos triturar finamente con un molinillo eléctrico hasta obtener polvo de esta corteza. Será una fuente interesante de vitamina C y flavonoides que podemos tomar añadiendo una cucharadita pequeña a una ensalada, un postre o una infusión.
• La piel de los cítricos fresca rallada es habitual de las recetas más agradables de la repostería: como bizcochos, magdalenas y flanes a los que aportan su sabor inconfundible, haciéndolos más digestivos. Se podría añadir también seca y potenciaríamos su aroma y sabor.

• El aceite esencial de limón
se puede tomar vía interna 1 gota por la mañana y otra por la noche durante dos semanas para apoyar los procesos de detoxificación hepática.
Oler aroma de limón nos ayuda a regular el metabolismo, especialmente la glucemia. Se realizarán tres o cuatro inhalaciones a lo largo del día, especialmente media hora antes de las comidas.

• Sales cítricas para baño detoxificante: Por un kilo de sal marina añadir 3 gr de aceite esencial de limón, 3 de mandarina y 3 de pomelo, teniendo en cuenta que cada gramo equivale a 30 gotas de aceite esencial. Remover con espátula y añadir a una bañera de agua caliente. Se disolverán las sales con las esencias incorporadas en el agua caliente de la bañera y tendremos el efecto benéfico de los minerales presentes en el agua de mar y los aceites esenciales cítricos, que actuarán estimulando nuestra circulación y favoreciendo la eliminación de sustancias tóxicas.
Palmira Pozuelo
Farmacéutica Naturista
www.alkemila.com